A mi nadie me ofreció la pastilla azul
Supongo que en una primera entrada, lo que hay que hacer es poner en antecedentes, aunque teniendo en cuenta que ahora mismo estoy yo sola aquí... en fin, por algún sitio tendré que empezar.
Nada en mi vida a resultado ser como creía que sería, lo que imaginaba. No es que crea en las princesas Disney, pero no me esperaba esto en absoluto.
Mujer, 45, 2 hijos... hasta aquí todo previsible. Ahora viene la parte divertida: sin trabajo, intentando reinvertarme y emprender, medio limón viviendo fuera, un niño con TEA y una niña arcoiris que está empezando a tener alguna que otra nube de tormenta que la decolora.
Vale, lo reconozco, si hubo una parte de vino y rosas, pero poco duró. Me desenchufaron del mundo de fantasía demasiado pronto para mi gusto y sin anestesia. No vino Morfeo a decirme "elige", directamente desperté en un mundo en constante lucha y reconstrucción.
He ahí la explicación de "construyendo matrix".
Ya se que cada uno vive su propia realidad y no se parece en nada a las fotos de Instagram, pero en esta partida a mi me han tocado unas cartas con las que apenas se jugar.
Sirva este blog como diario-desahogo, como si del Pensadero de Harry Potter se tratara: depositaré aquí mis pensamientos para dar espacio y descanso a mente si es que se puede.
No esperes soluciones ni consejos, solo enormes dosis de realidad concentrada sin ilustración. Quizá ironía y algo de sarcasmo. Pero no soy pesimista porque sigo aquí y adelante, es que se me olvida sonreir.

Comentarios
Publicar un comentario